FUNDAMENTOS FILOSÓFICO-ENERGÉTICOS DE LA ACUPUNTURA
Para aproximarnos a la energética en acupuntura es imprescindible una introducción al Tao: “Todo fenómeno en el universo es causa o consecuencia de la interrelación de dos fuerzas opuestas e interdependientes: Ying y Yang”. Esta relación fluctuante Ying-Yang es la ley universal que rige nuestras vidas. El Tao es el universo, es todo y simultáneamente nada; y el “conflicto” perpetuo de ambas polaridades está contenido en el Tao. Esta relación existe en la fisiología humana y nos guía en el diagnóstico y tratamiento en la Medicina Taoísta. La oposición e interdependencia Ying-Yang manifiesta el equilibrio entre dos energías opuestas dentro de un mismo fenómeno para mantener la esencia del mismo. El clásico ejemplo del Ying (agua) y Yang (fuego) simbolizan las propiedades básicas del Tao. O sea que las propiedades básicas del Ying son semejantes al agua: fluye hacia abajo, oscuridad, frialdad, mientras que las de Yang son similares al fuego: fluye hacia arriba, ilumina, da calor. La naturaleza de las cosas se define por sus opuestos complementarios. Y todas las cosas desde sus orígenes se conforman del equilibrio de estas dos energías. La energía que moviliza el universo y por lo tanto a nosotros, circula permanentemente, no se pierde: se transforma. Y torna del Ying al Yang y viceversa, en un ciclo infinito. Todas nuestras reacciones, comportamientos, etc. pueden explicarse desde la teoría Ying-Yang. El amanecer nos lleva al mediodía, luego al atardecer, el anochecer para que nuevamente amanezca. Idéntico es el ciclo de nuestras vidas: reconocer los fenómenos naturales y trasladar e interpretar los mismos conceptos a nuestras acciones y reacciones fisiológicas es el arte del Tao. El Ying es la base material, el Yang es la manifestación de la función del Ying. Por ejemplo la estructura de la mano es Ying y la funcionalidad y la capacidad de realizar tareas es Yang. Desde el Tao se interpretan y tratan todas las alteraciones del organismo. La enfermedad surge de la alteración en el equilibrio “Ying-Yang”, pudiendo esta disarmonía ser transitoria o permanente. Cuando la mayoría de los trastornos consecuencia de éste disbalance encuentra espontáneamente su propio equilibrio hablamos de la autocuración. La acupuntura maneja éstos principios, mediante la estimulación de determinados puntos en la piel (con agujas, rayo láser, calor) logrando canalizar y armonizar la energía que fluye en nuestro organismo. Armonizando la energía corporal las alteraciones fisiológicas lentamente encuentran su propio camino, la acupuntura potencia los principios de la autocuración. A modo de ejemplo podemos comentar que se puede vivir con un solo riñón, sin embargo tenemos dos. ¿Sobra un riñón? Por supuesto que no, pero estamos preparados por si alguna complicación nos perjudica la función renal, ese “resto” de función potencial compensa el déficit generado, dentro de ciertos límites fisiológicos. Por supuesto que no siempre la acupuntura resuelve todas las situaciones, hay determinados casos donde la complementamos con métodos de diagnóstico y tratamientos convencionales. Así es que la acupuntura puede aplicarse sola o asociada a cualquiera de las terapias actuales potenciando el efecto terapéutico. Es compatible con todas las terapias y prácticamente no tiene contraindicaciones, permitiendo una amplia gama de indicaciones terapéuticas. La acupuntura es un instrumento, y el cuerpo, a través de la piel, un medio, un canal, para acceder al espíritu. Es así como con acupuntura pueden tratarse no solo afecciones corporales, sino también afecciones afectivo-emocionales y espirituales.
FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS
No todos los mecanismos de acción de la acupuntura han sido descubiertos. Tiene sus orígenes hace más de 4000 años como una ciencia empírica (se obtuvo un resultado mediante la prueba-error y la meticulosa observación de permanentes experiencias) y no es hasta nuestros tiempos que se profundizó en sus mecanismos fisiológicos. Como los resultados eran favorables y sus fundamentos (y aún siguen siendo) energético-filosóficos suficientes, el desarrollo de la acupuntura fue fundamentalmente mediante la experiencia y la observación. El uso de la acupuntura se remonta a la edad de piedra, donde se usaban punzones de piedra para estimular los puntos cutáneos. Luego, la aparición del metal permitió el desarrollo de agujas mas finas determinando el perfeccionamiento de la técnica acupuntural. Como mecanismos de acción de la acupuntura se destacan: La Liberación de Endorfinas Se trata de neuromoduladores que intervienen en los mecanismos de control del dolor del propio cuerpo. La información dolorosa, que llega al cerebro por vías ascendentes, es regulada por diferentes sistemas descendentes (Opioide, Noradrenergico, Serotoninergico). Las endorfinas son neurotransmisores Opioides “endógenos”, que regulan la percepción de dolor. La estimulación de ciertos puntos de acupuntura inicia una cascada biológica que determina una masiva liberación de opioides endógenos, modulando y controlando el dolor. Teoría de la “Puerta de Entrada” La teoría de la “puerta de entrada” se basa en la incapacidad del cerebro de procesar simultáneamente mas de una percepción o estimulo (sea o no doloroso). De esta manera la acupuntura, mediante un estímulo en la piel, genera información que “compite” con el dolor original logrando desplazar a este del procesamiento central. Esto se podría comparar con el hecho de que “un dolor tapa a otro dolor”, de la misma manera que lo hace una distracción (de intensidad adecuada). De ésta manera y progresivamente el “mensaje original doloroso” es opacado y muchas veces anulado por el estímulo indoloro producido en la piel por las agujas de acupuntura. Teoría de los Dermatomas En etapas iniciales del desarrollo, el embrión (todavía plano) se cierra adquiriendo una forma tubular. Partiendo de esta estructura tubular, para un segmento dado de piel corresponde un órgano, y el ser humano adulto sigue conservando esta relación, por lo que estimulando distintos puntos en la piel podemos actuar sobre la función orgánica. Fisiológicamente, la inervación sensitiva de la piel confluye a un mismo nivel medular con la inervación de un determinado órgano. Esta disposición anatomo-funcional permite que el estímulo generado por la estimulación acupuntural desde la piel, arribe al mismo nivel medular que la función orgánica que necesitamos modular. La plasticidad neuronal, un concepto recientemente descubierto, indica que las conexiones (sinapsis) interneuronales no son estables y constantes, sino que varían permanentemente en relación con los estímulos que proyectan. Las repetidas sesiones de acupuntura establecen un nuevo circuito neuronal, un nuevo “neuromatrix” anulando el circuito original del dolor. (El dolor crónico desarrolla un circuito del dolor que a medida que se prolonga en el tiempo es mas difícil eliminarlo, pierde lentamente sus “características plásticas” para transformarse en un circuito rígido, una autopista de dolor. Sensibilización Central o Wind Up) Todos estos mecanismos actúan asociados en diferentes niveles potenciando el efecto analgésico. Pero es importante destacar que la acupuntura usa mecanismos biológicos que ya existen en nuestro organismo, no quita ni agrega energía, la canaliza y la modula mediante los mecanismos antes detallados. Los principios filosóficos-energéticos de la acupuntura son totalmente compatibles con los fundamentos neurofisiológicos actuales. De todas maneras aún falta mayor investigación en los mecanismos de acción de acupuntura.
COMO SE APLICA LA ACUPUNTURA
El tratamiento con acupuntura no es único ni estático, sino que permite infinitas variables según el paciente y el problema a tratar. Además, admite el abordaje combinado con todas las terapias convencionales. Es un arte, pero necesita sustentarse en la ciencia. Comenzamos con sesiones seriadas, hasta establecer el “efecto acupuntura” en el organismo del paciente. Los puntos usados no siempre son los mismos y la selección de dichos puntos depende del momento del paciente, de su respuesta, de su universo. El tratamiento con acupuntura habitualmente no evoluciona en forma súbita. Como se trata de un método natural, el progreso es “gota a gota”, y el resultado es la suma de pequeños cambios favorables que determinan la mejoría del paciente. La cantidad de sesiones necesarias depende de innumerables factores, no hay un número estándar, es habitual que luego de realizar una serie de sesiones programadas, se pase a una siguiente etapa con un período progresivamente mayor entre sesiones hasta llegar a un punto de equilibrio: algunos pacientes no necesitan mas acupuntura. Otros, necesitan un “mantenimiento” que puede ser mensual, trimestral, etc. Las sesiones no son dolorosas, debido a que se utilizan agujas muy finas (0,2 mm de diámetro), del grosor de un cabello. Por otra parte, las agujas son de acero quirúrgico y descartadas luego de cada sesión para una máxima asepsia. En algunos casos solo basta con la estimulación del punto con la aguja: la sola aplicación en el lugar exacto por un tiempo definido es suficiente. En otros casos complementamos el efecto mecánico de la aguja con otras técnicas: La moxibustión, se coloca en la aguja una hierba llamada “moxa”, que al entrar en combustión libera un calor muy puntual y específico, únicamente logrado con ésta hierba medicinal. La electroacupuntura consiste en estimular las agujas ya colocadas con estímulos eléctricos que parten de un neuroestimulador electrónico, mediante pulsos apenas perceptibles por el paciente. La acupuntura-láser es la aplicación del rayo láser en los puntos de acupuntura. Es como “una aguja de luz” que actúa sobre el punto. La quimio-acupuntura, se inyectan determinadas sustancias en los puntos en los niveles mas superficiales de la piel. A pesar de tratarse de una terapéutica minimamente invasiva, nuestros pacientes toleran perfectamente nuestros tratamientos. Incluso es habitual un “efecto sedación”y “bienestar” durante las sesiones, que persiste luego de la aplicación. |